La diferencia entre ambas cifras demuestra que las medidas implementadas en los últimos meses por el Gobierno de Javier Milei ya están dando frutos, generando optimismo sobre la desaceleración de la inflación en Argentina.
En los primeros diez meses del año, se acumuló un alza de los precios del 107%. En octubre, la división con mayor alza fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (5,4%); y la de menor, Alimentos y bebidas no alcohólicas (1,2%).
La baja inflación no solo mejora los indicadores macroeconómicos, sino que también se refleja en el día a día de los argentinos. Con precios más estables en productos esenciales como alimentos y servicios, el poder adquisitivo de las familias sigue recuperándose, brindando un respiro en un contexto donde el costo de vida ha sido una preocupación constante.











