El Gobierno de Javier Milei logró concretar la mayor reducción de impuestos registrada en la historia de Argentina durante sus primeros dos años de gestión, entre 2024 y 2025.
A través de la eliminación o reducción de más de 20 tributos clave, la administración libertaria produjo una caída histórica de la presión tributaria, que descendió al 21,4% del Producto Bruto Interno (PBI) en 2025, el nivel más bajo desde 2006, una baja sin precedentes en la historia del país.
Este dato surge de un relevamiento del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que confirmó que la carga impositiva alcanzó su menor nivel en dos décadas. Esta reducción se produjo en paralelo con la eliminación del enorme déficit fiscal heredado, estimado en 15 puntos del PBI al inicio del mandato, y su posterior conversión en superávit mediante la reducción del gasto público.

La masiva baja de impuestos del Gobierno de Milei
La baja impositiva incluyó medidas de amplio alcance que impactaron tanto en el consumo, la producción como en el comercio exterior. Entre las decisiones más relevantes se encuentra la eliminación total del Impuesto PAIS, que gravaba con aproximadamente un 30% las compras en dólares, incluyendo consumos con tarjeta en el exterior, importaciones y adquisición de divisas para ahorro.
Este tributo representaba cerca del 5% de la recaudación total en 2024 y dejó de aplicarse el 23 de diciembre de ese año al vencer su plazo legal, sin que el gobierno dispusiera su prórroga.

Además, el Gobierno de Milei avanzó en la reducción de los derechos de exportación, especialmente en el sector agropecuario. Por ejemplo, la alícuota aplicada a la soja se redujo del 33% al 24%, mientras que los subproductos derivados, como la harina y el aceite, bajaron del 31% al 22,5%. También se registraron reducciones en el maíz, el sorgo y en el girasol.










