El embajador recordó que, al asumir su función en París, recibió una directiva clara por parte del Presidente: “Al enviarme a Francia, JM me dió una instrucción central: evangelizar sobre la nueva Argentina liberal, convencer de que esta vez sí es distinto y, así, multiplicar las inversiones francesas en ARG”.
En ese marco, describió el diálogo con empresarios y fondos de inversión como un proceso complejo, marcado por la necesidad de superar viejas desconfianzas. “Hablar con inversores fue un trabajo cercano al psicoanálisis. Hubo que desarmar capas y capas de desconfianza y malas experiencias”, señaló.
Las dudas de los inversores franceses
De acuerdo con Sielecki, en las primeras reuniones surgía una inquietud recurrente entre los inversores franceses: “te creo que Milei quiere hacer lo que dice, pero como sé que tendrá el músculo político para lograrlo?”.














