Marcelo Mindlin se convirtió en uno de los empresarios que más claramente apostaron por el nuevo ciclo económico de la Argentina. A través de Pampa Energía, TGS, Sacde y otras compañías del Grupo Emes, el empresario comprometió inversiones directas e indirectas por alrededor de US$15.000 millones, buena parte de ellas vinculadas con energía, infraestructura y producción.
La última gran operación fue la adquisición de Loma Negra, la principal cementera del país, que sumó a su creciente entramado empresarial. Mindlin quedó como accionista mayoritario junto con los fondos Redwood y Moneda-Patria Investments, en una apuesta que busca aprovechar el crecimiento esperado de la construcción y la infraestructura a partir del nuevo escenario económico.
Durante el festejo por los 100 años de Loma Negra, Mindlin destacó precisamente las oportunidades que genera el nuevo régimen de inversiones impulsado por el Gobierno de Javier Milei. La Argentina tiene casi US$150.000 millones en inversiones proyectadas bajo el RIGI, según señaló el empresario, y esos proyectos demandarán grandes cantidades de cemento, energía y otros insumos estratégicos.
Una apuesta millonaria por Vaca Muerta
El principal motor de la expansión de Mindlin es la energía. Pampa Energía se adhirió al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) para desarrollar Rincón de Aranda, uno de los grandes proyectos petroleros de Vaca Muerta, con una inversión superior a US$4.500 millones.
El yacimiento ya produce unos 27.000 barriles diarios y tiene como objetivo alcanzar los 45.000 barriles diarios en 2027. El crecimiento de la producción permitirá además aumentar las exportaciones argentinas y generar ingresos por más de US$1.200 millones anuales.
Una apuesta millonaria por Vaca Muerta
La apuesta no termina en el petróleo. A través de TGS, Mindlin destinó US$700 millones a la ampliación del gasoducto Perito Moreno y proyecta otros US$3.000 millones para construir infraestructura destinada al procesamiento y exportación de líquidos de gas natural desde Bahía Blanca.
A esto se suma una inversión de US$2.700 millones de Fértil Pampa para levantar en Bahía Blanca la mayor planta de urea granulada de la región. El proyecto utilizará gas de Vaca Muerta y apunta a reducir la dependencia argentina de fertilizantes importados.
El entramado detrás de las grandes obras
El grupo también participa del Oleoducto Vaca Muerta Sur, una obra estimada en US$3.000 millones que conectará la producción de la cuenca neuquina con una terminal de exportación en Río Negro.
Sacde, la constructora de Mindlin, forma parte además del consorcio encargado de ejecutar el proyecto junto con Techint. La compañía también participa de grandes obras vinculadas con la infraestructura energética que necesita la Argentina para aprovechar plenamente sus recursos naturales.
En paralelo, Pampa integra Southern Energy, junto con YPF, Pan American Energy, Harbour Energy y Golar LNG, una sociedad que busca desarrollar la exportación de gas natural licuado argentino hacia los mercados internacionales.
De los activos de Petrobras a Loma Negra
La historia de Mindlin explica cómo llegó a convertirse en uno de los principales protagonistas del actual boom inversor. Su ingreso fuerte a la energía comenzó en 2003 con la compra de una participación en Citelec, controlante de Transener, y dos años después avanzó sobre Edenor.
En 2005 también fundó Pampa Energía, que terminaría convirtiéndose en la columna vertebral de su grupo. Pero el gran salto llegó en 2016, cuando compró por US$892 millones los activos argentinos de Petrobras y consiguió una posición mucho más importante en petróleo, gas y generación eléctrica.
De los activos de Petrobras a Loma Negra
Un año después incorporó Iecsa, la constructora que había pertenecido a Angelo Calcaterra, y la rebautizó Sacde.
Ahora, con Loma Negra, Mindlin vuelve a ampliar su apuesta por la Argentina. La lógica es clara: si las reformas económicas, el RIGI y la llegada de capitales consiguen destrabar una nueva ola de inversiones en energía, minería e infraestructura, la demanda de cemento y materiales también debería crecer.
Así, mientras buena parte del empresariado todavía espera señales definitivas sobre la recuperación económica, Mindlin decidió posicionarse anticipadamente y poner miles de millones de dólares detrás de la transformación productiva que impulsa el Gobierno de Milei.