El análisis de los medios de pago confirma que el crédito vuelve a ser una herramienta clave para los consumidores. El uso de tarjetas de crédito lideró con $822.822 millones, seguido por las tarjetas de débito ($539.796 millones), el pago en efectivo ($296.039 millones) y otros medios ($212.121 millones). En total, la facturación de los supermercados ascendió a $1,87 billones, marcando una clara recuperación de la demanda interna.
La transformación del consumo: qué sectores lideran el crecimiento
El alza del consumo no fue uniforme en todos los rubros, pero algunos segmentos tuvieron un desempeño sobresaliente. Entre ellos, se destacaron:
- Indumentaria, calzado y textiles para el hogar (+131,3% interanual)
- Alimentos preparados y rotisería (+102,9%)
- Electrónicos y artículos para el hogar (+93,3%)
- Verdulería y frutería (+87,2%)
- Lácteos (+85,4%)
Estos datos confirman que los argentinos están recuperando su capacidad de compra en bienes esenciales y también en productos de mayor valor agregado, algo impensado en la Argentina del kirchnerismo, donde el deterioro del salario real empujaba al consumo de lo básico.













