La economía argentina cerró el tercer trimestre con cifras que tomaron por sorpresa incluso a los analistas más cautos. Pese a la incertidumbre y a un clima político marcado por ataques permanentes contra el programa económico del Gobierno, la actividad volvió a crecer y evitó la tan temida recesión técnica. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró en septiembre de 2025 un salto del 5% interanual y un incremento del 0,5% respecto de agosto, lo que permitió despejar definitivamente los pronósticos negativos que circularon durante el año.
En el acumulado de enero a septiembre, la actividad mostró una variación positiva del 5,2% frente al mismo período de 2024. Para el ministro de Economía, Luis Caputo, el dato representó un punto de inflexión: “A pesar de la incertidumbre electoral y el ataque político, la economía registró un crecimiento de 1,38% desestacionalizado septiembre contra junio. ¡A nada de máximos históricos en el nivel de actividad!”

Los mercados internacionales también reaccionaron con optimismo. Alberto Bernal, jefe de estrategia de XP Investments, celebró la noticia en redes. En su cuenta de X escribió: “¡Tremenda noticia! Argentina September Economic Activity rises 5.0% Y/Y; est. +1.9%… Según mis modelos, la economía de #Argentina va a crecer 5.4% en 2025 y 6.5% en 2026. Como decía Javier Milei hace unos días, en 2026 la gente NO va a hablar de tasas de crecimiento chinas sino argentinas. Fin #QVLLC”.
La consultora LCG subrayó que, salvo abril, todos los datos previos de los últimos ocho meses fueron corregidos al alza. Mientras la publicación anterior mostraba una caída del 0,6% para los primeros ocho meses, las revisiones actuales exhiben un aumento del 0,5%. Con el dato de septiembre, el año acumula un avance del 1%.

Entre los indicadores clave:









