En el marco de una mayor transparencia y eficiencia en la asignación de recursos, el Gobierno de Javier Milei implementó un reempadronamiento en el Monotributo Social, lo que permitió detectar y dar de baja a 406.000 inscriptos que no cumplían con los requisitos del sistema.
El padrón se redujo de 673.000 a 267.000 beneficiarios luego de este proceso, que puso fin a la asignación indiscriminada de beneficios a personas que no los necesitaban.
Uno de los principales cambios introducidos fue la eliminación del subsidio total a la obra social, exigiendo a los titulares el pago del 50% del aporte tanto para ellos como para sus adherentes. Hasta el momento, este costo era cubierto íntegramente por el Estado, permitiendo que miles de personas accedieran a una cobertura sin realizar ningún tipo de contribución.













