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Economía

Ocampo presentó los pilares del programa de Milei: Reforma del Estado, flexibilización laboral, apertura comercial y libertad monetaria

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El candidato elegido por Milei para cerrar el Banco Central presentó los lineamientos básicos de la reforma económica estructural que propone La Libertad Avanza en caso de ganar las próximas elecciones generales.

El economista Emilio Ocampo presentó el plan económico de La Libertad Avanza y Javier Milei, como parte de una conferencia organizada en el Bloomberg Economic Summit Argentina, en donde también participó Carlos Melconian representando al equipo de Patricia Bullrich y la Fundación Mediterránea.

Las determinaciones de Ocampo buscaron marcar un sendero de certidumbre para los inversores, en caso de que efectivamente Javier Milei resultara el vencedor en las próximas elecciones. Se presentó un contundente programa de reformas estructurales como no se veía desde la década de 1990, con el acento puesto en la credibilidad del nuevo régimen económico que comenzaría el 10 de diciembre.

Ocampo presentó cuatro pilares principales: la reforma del Estado, la flexibilización de la legislación laboral, la apertura del país al comercio internacional, y finalmente la reforma monetaria, la cual tiene por objetivo eliminar el rol del Banco Central en la economía y dar lugar al dólar como la moneda que los argentinos ya eligieron para transaccionar y ahorrar.

La reforma del Estado

Por primera vez desde 1989 un espacio político y un candidato presidencial proponen abiertamente una reforma del sector público para reducir drásticamente el tamaño del Estado en la economía.

Se propone un ajuste inicial de hasta 5 puntos del PBI sobre las erogaciones del Gobierno nacional en el primer año de Gobierno, y a largo plazo una suma de recortes equivalentes al 15% del PBI distribuyendo la reforma en todas las esferas del sector público (Nación, Provincias y Municipios).

El ajuste inicial es, de hecho, aún más ambicioso del que llevó a cabo el presidente Carlos Menem entre 1989 y 1992, en el cual el gasto primario del Sector Público Nacional (SPN) se redujo en casi 4 puntos porcentuales con respecto al PBI.

Flexibilización de la legislación laboral

El segundo pilar será modernizar las leyes laborales de Argentina, no solo para poder incluir a los millones de argentinos que se encuentran en la economía informal (desprotegidos de cualquier tipo de derecho), sino además como una herramienta que será fundamental para que el país se vuelva a adaptar a la estabilidad de precios.

Aún cuando el programa económico fuera exitoso y se concretara la estabilidad, resultaría necesario eliminar una serie de rigideces nominales sobre el mercado laboral para aminorar el impacto de shocks internacionales u otras contingencias que puedan producirse. Un ejemplo notorio de esto es la prohibición que existe en Argentina para bajar salarios nominales, algo totalmente irrelevante para una economía inflacionaria pero problemático para una economía estable como la que se pretende establecer.

El programa de Milei propone una fuerte reducción de los costos laborales a cargo del empleador mediante el reemplazo de la indemnización por un fondo de desempleo parecido al que funciona con éxito en la UOCRA hace años.

Apertura al comercio internacional

Ocampo presentó a la apertura comercial como el tercer pilar del programa de La Libertad Avanza. Se propone la eliminación de todas las restricciones cuantitativas para exportar o importar, incluyendo las licencias no automáticas, los cupos, las prohibiciones y las cuotas que puedan existir.

Las LNA de importación llegaron a afectar hasta el 41% de todas las posiciones arancelarias en el año 2022, potenciadas por el sistema SIRA que creó el ministro Massa. Todo esto será completamente desmantelado en una eventual presidencia de Javier Milei.

Se propone, además, una fuerte apertura arancelaria tanto sobre los gravámenes de exportación como sobre las propias importaciones. La apertura más inmediata se instrumentará sobre los bienes de capital y los productos electrónicos, los cuales pasarán a tener arancel 0%.

Las retenciones también serán eliminadas. En una primera fase se tomarán como pago a cuenta del impuesto a las Ganancias hasta tanto se normalice el mercado cambiario y se instrumente el proceso para liquidar el Banco Central (el fideicomiso podría incluir recursos de las retenciones a modo de garantía), y una vez finalizada la transición serían eliminadas.

Reforma monetaria para eliminar el Banco Central

La cuarta reforma estructural tiene al propio Emilio Ocampo como protagonista, y será la virtual eliminación del Banco Central a todos sus efectos prácticos, eliminando la posibilidad de realizar política monetaria discrecional y reconocimiento una realidad: la moneda que eligieron los argentinos para ahorrar y transaccionar no es la que emiten los políticos sino que es el dólar estadounidense.

En este sentido, Ocampo aceptó incorporarse al equipo de Milei para liquidar el Banco Central, otorgar la libre elección de la moneda para la sociedad argentina, y eventualmente avalar el proceso de dolarización natural a través de un plan de ingeniería financiera desarrollado en conjunto con el economista Nicolás Cachanosky.

Este proceso podría demorar entre 9 y 24 meses, por lo que para las elecciones de medio término en 2025 el país ya podría haber erradicado completamente el problema inflacionario. Esta es la principal apuesta de Milei y su equipo, ya que terminar con la inflación resulta un paso fundamental para avanzar con la concreción de todas las reformas estructurales que el país necesita.

Economía

Se derrumba la inflación en Uruguay: Los precios subieron sólo un 0,3% en noviembre y la inflación interanual cierra entorno al 5%

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La tasa de inflación se situó incluso por debajo de lo que anticiparon los mercados. El país vecino a la Argentina podría apuntar a mantener una inflación con estándares internacionales a partir del año próximo.

Por primera vez en casi 20 años, la tasa de inflación de Uruguay parece converger hacia los estándares de las economías estables. El Instituto Nacional de Estadística (INE) del país vecino reveló que los precios minoristas subieron solamente un 0,34% en el mes de noviembre, ligeramente por debajo de las expectativas de mercado que proyectaban un alza mensual del 0,4%.

El precio de las carnes y sus productos derivados cayó un 0,17% en noviembre, y destacó la caída de la carne ovina que llegó a superar el 5%. Las frutas y frutos secos subieron un 2,9% por cuestiones estacionales de esta época del año, mientras que el rubro de las hortalizas, tubérculos y legumbres cayó un 0,07% en el mes. El transporte registró un aumento del 0,1%, y los artículos del hogar subieron un promedio del 0,06%.

Por cuestiones propias de la estacionalidad del mes habría sido esperable que la tasa de inflación interanual aumentara, y efectivamente esto fue lo que ocurrió, aunque la variación llegó al 4,96% y se ubicó muy por debajo de las expectativas.

De esta manera, el dato de inflación volvió a ubicarse por debajo del límite superior de la meta que establece el Banco Central de Uruguay (entre 4% y 6% respectivamente). En un régimen de metas de inflación en donde la tasa de interés fijada por la autoridad monetaria se constituye como la herramienta para disciplinar los precios, la generación de reputación resulta fundamental porque el canal de transmisión de esta política son las expectativas.

Los precios acumularon un alza del 5,04% desde el mes de enero, y las estimaciones del Banco Central sugieren que podría cerrar el año con un techo del 5,3% y un piso por debajo del 5% respectivamente.

Tasa de inflación de Uruguay entre 2003 y 2023.

La tasa de política monetaria del BCE continúa apostada en niveles muy superiores a la inflación interanual, pese a los sucesivos recortes perpetrados desde el mes de abril. Se fijó en el 9,25% nominal anual desde el pasado 11 de noviembre, más de 4 puntos porcentuales por encima de la variación interanual de los precios minoristas.

Asimismo, en el mercado mayorista el índice de precios registró una fuerte caída interanual del 3,2%, sumando así hasta 14 meses en una situación de deflación. Esto responde principalmente a la fuerte apreciación del tipo de cambio real de Uruguay, que impactó de lleno sobre los precios transables de la economía.

Los mercados esperan que la tasa de inflación minorista pueda retroceder a partir de diciembre, y para mediados del 2024 podría ubicarse por debajo del 4%, adaptándose a estándares internacionales.

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Bolivia

Crisis en Bolivia: El Banco Central informó las reservas más baja de la historia y el Riesgo País se disparó a los 2.140 puntos

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La prima de riesgo no deja de aumentar y ya supera a la de Argentina y Ecuador, en temor a una inminente devaluación del tipo de cambio que podría revaluar el costo de las deudas en dólares. Solo quedan US$ 2.147 millones en reservas netas en la autoridad monetaria boliviana, y el Gobierno socialista podría apostar por un cepo cambiario.

La crisis de divisas se hace cada vez más aguda en Bolivia, a medida que el Gobierno no toma medidas de corrección fiscal y el tipo de cambio fijo se hace imposible de mantener. El Banco Central de Bolivia (BCB) informó que el saldo de reservas netas correspondiente al mes de agosto fue de tan solo US$ 2.147 millones, la cifra más baja por lo menos en el último medio siglo.

La autoridad monetaria no tiene forma de mantener el tipo de cambio nominal sin alteración, a menos que el Gobierno socialista presidido por Luis Arce decida recurrir a un cepo cambiario similar al que aplica Argentina, pero esta maniobra pondría fin al régimen implementado en 2008.

De este cómputo informado, un total de US$ 1.629 millones se corresponden con las tenencias de oro, existe una posición de US$ 45 millones en Derechos Especiales de Giro (DEGs), y finalmente la tenencia estrictamente nominada en divisas (principalmente dólares) sólo alcanza los US$ 437,9 millones al cierre de agosto. Se estima que estas cifras no hicieron más que disminuir hasta el día de hoy.

Estas escalofriantes cifras precipitaron una disparada suba del Riesgo País, que alcanzó y superó los 2.140 puntos básicos según la medición de la firma JP Morgan. Es la segunda prima de riesgo más alta de la región latinoamérica, únicamente por detrás de los 18.000 puntos básicos que registra la dictadura chavista de Nicolás Maduro.

De hecho, la prima de riesgo de Bolivia ya supera a Ecuador (2.000 puntos) y a la Argentina (1.890 puntos), dos países que históricamente secundaron a Venezuela en los últimos años. También se encuentra muy por encima del riesgo de El Salvador, que se desplomó a sólo 700 puntos básicos tras la revaluación de reservas por la suba del Bitcoin y la consolidación de las finanzas públicas.

La tasa de Riesgo País tiene dos componentes principales, el más conocido es el riesgo por un incumplimiento (default), pero también existe el riesgo de devaluación que implica la revaluación automática de todas las obligaciones nominadas en divisas (tanto para el Estado como para el sector privado).

Este último componente es el que está detrás del aumento del riesgo crediticio de Bolivia, ya que el régimen cambiario parece a todas luces insostenible. La introducción de un cepo cambiario sólo afianzaría todavía más el aumento del riesgo, debido a que el Gobierno podría intervenir deliberadamente el giro de divisas para pagos al exterior (como ocurrió en la Argentina en los últimos 4 años).

Asimismo, el cepo cambiario podría abortar completamente el tenue crecimiento que todavía mantenía la economía boliviana, pese a ser el más acotado de los últimos 22 años. Por la vía de la devaluación (una posibilidad cada vez más cercana), el cambio de precios relativos podría volver a inclinar la balanza comercial hacia el superávit y la acumulación de divisas, pero el shock sobre la demanda interna podría provocar una recesión. 

En cualquier caso, el “milagro boliviano” de los últimos 20 años parece próximo a llegar a su fin. El socialismo del siglo XXI destruyó los cimientos fundamentales que habían dejado las reservas pro-mercado efectuadas entre la década de 1980 y 1990. La implosión del socialismo ante la lucha de poder entre Arce y Morales tampoco ayuda a alinear las expectativas con vista al futuro.

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Economía

En el final de la última jornada financiera del kirchnerismo, por orden de Massa el BCRA dejó subir el dólar oficial a $400

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Sobre el cierre de su última rueda cambiaria, el gobierno saliente elevó la cotización de 382 a 400, en medio de una fuerte presión compradora sobre la divisa estadounidense.

En la última jornada cambiaria previa a la asunción de Javier Milei como nuevo Presidente de la Nación, que tendrá lugar este domingo 10 de diciembre, el saliente gobierno kirchnerista habilitó una suba del tipo de cambio oficial llevándolo a $400 pesos.

De esta manera, la cotización del dólar oficial que estaba situada desde agosto en $382, se le permitió tener un salto de un 6 por ciento y en el Banco Nación la divisa pasó a cambiarse a 400 unidades por dólar, en el segmento más regulado por el gobierno. Por su parte, el dólar mayorista registró un significativo aumento diario de 21,30 pesos, equivalente al 5,9%, alcanzando los 385 pesos.

Se trata de la mayor subida en un solo día desde la derrotada del kirchnerismo en el “lunes negro” después de que Massa quedara tercero en las elecciones primarias. En comparación, el 14 de agosto, después de las PASO, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) permitió un salto cambiario del 21,8%, situando el tipo de cambio oficial en $350, donde permaneció invariable hasta el 14 de noviembre, cuando se permitió otro salto a $382.

De manera similar, el dólar “ahorro” o “turista”, con una carga impositiva del 155%, promedió en los bancos los $996,97 para la venta, impulsado por el aumento en la cotización mayorista. En algunas entidades, ya se supera cómodamente la barrera de los 1.000 pesos, como en el Banco Nación ($1.021,28), el Banco Santander ($1.085,03) y el HSBC ($1.045,50).

El mercado anticipa una considerable devaluación del tipo de cambio oficial a corto plazo después de la asunción de Milei. Tanto el dólar libre, que alcanzó los 1.000 pesos el jueves y cerró a $990, como las cotizaciones bursátiles, que se sitúan en 996 pesos, ya están establecidas en ese umbral de los 1.000 pesos.

En el mercado de futuros, los precios del dólar experimentaron movimientos moderados. Los contratos en el Rofex-Matba y en el MAE (Mercado Abierto Electrónico) operaron con mínimas variaciones, y las posiciones para fin de año (diciembre de 2023) se fijaron en 759 pesos, anticipando un aumento del tipo de cambio del 97,1% desde los niveles actuales del dólar mayorista, que es el valor que se utiliza para los contratos de dólar futuro, que luego se liquidan en pesos.

Por otro lado, en el último día hábil de la actual administración política y económica del país, el Banco Central, aún bajo la presidencia de Miguel Ángel Pese, emitió una normativa que refuerza el cepo cambiario y extiende su validez hasta el 31 de diciembre.

A través de la Comunicación “A 7910”, la entidad monetaria que Milei quiere cerrar estableció que, entre el 7 de diciembre y el 31 de diciembre de este año, la posición de contado diaria de moneda extranjera de las entidades financieras no puede exceder la menor de las cifras registradas el 12 de octubre y el 6 de diciembre.

Los precios del mercado son congruentes con un escenario de aceleración inflacionaria, de sinceramiento cambiario, y que además dentro de ese contexto una suerte de desdoblamiento, yo pienso, con una reducción de brecha significativa”, aseguró Salvador Vitelli, jefe de Research de Romano Group, en diálogo con Infobae.

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