Argentina volvió a marcar un hito en su sector energético: en octubre, el país registró 859,5 mil barriles diarios de petróleo, el nivel mensual más alto desde que existen registros oficiales. El número confirma el efecto combinado de Vaca Muerta, la estabilidad macro que reemplazó al desorden heredado y un cambio regulatorio que empieza a dar resultados tangibles.
El dato se conoce justo cuando el Gobierno nacional avanza en una de las reformas más importantes para el sector: la eliminación de las retenciones al crudo convencional, impulsada en conjunto con la provincia de Chubut. El gobernador Ignacio Torres firmó el acta de entendimiento junto al ministro de Economía, Luis Caputo; el ministro del Interior, Diego Santilli; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; y referentes de las operadoras y los gremios.

Según Torres, el ahorro fiscal derivado de la eliminación de las retenciones se destinará directamente a reactivar inversiones en la Cuenca del Golfo San Jorge, una de las más maduras del país. “Se trata de un hecho político más que económico. El objetivo es sostener la producción, evitar la caída natural de la cuenca y generar empleo”, explicó.
El reclamo de Chubut no era nuevo: por años se cuestionó el 8% de retención aplicado sobre un crudo fundamental para la refinación local. La Secretaría de Energía, señaló el gobernador, proyectaba que dentro de tres años el país corría el riesgo de tener que importar ese tipo de crudo si no se revertía la tendencia declinante del yacimiento.









