Tras su aprobación en el Congreso, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) reglamentó el Régimen de Inocencia Fiscal, la iniciativa del Gobierno para incentivar la formalización de ahorros y sacar los dólares del colchón. La medida se complementa con la puesta en vigencia del Régimen de Declaración Jurada Simplificada del Impuesto a las Ganancias, que apunta a reducir la burocracia y devolver previsibilidad a los contribuyentes.
Desde el Ejecutivo destacan que la reforma deja atrás “un régimen persecutorio” que durante décadas empujó a millones de argentinos a la informalidad, como consecuencia del cepo cambiario, la inflación crónica y un sistema impositivo asfixiante. En línea con la filosofía liberal del presidente Javier Milei, el objetivo central es reconstruir la confianza entre el Estado y quienes producen y ahorran.
El diagnóstico económico detrás de la medida
El ministro de Economía, Luis Caputo, fue contundente al explicar la magnitud del problema: según datos del Banco Central, los argentinos mantienen alrededor de USD 170.000 millones fuera del sistema, mientras que los depósitos privados rondan los USD 67.000 millones. Para el Gobierno, canalizar incluso una parte de esos fondos hacia el sistema financiero permitiría acelerar la recuperación económica y fortalecer la estabilidad macro.

Principales cambios del Régimen de Inocencia Fiscal
Entre los puntos centrales de la reglamentación se destacan:
- El umbral de evasión simple se eleva a $100 millones
- El de evasión agravada sube a $1.000 millones
- El plazo de prescripción del delito se reduce de 5 a 3 años
- La evasión deja de ser un delito penal: se prioriza la regularización voluntaria
Quienes adhieran al Régimen Simplificado de Ganancias durante los próximos meses quedarán fuera de cualquier investigación penal a partir de 2029, siempre que cumplan con las condiciones establecidas.
Quiénes pueden adherir al régimen
Para ingresar al régimen, los contribuyentes deben cumplir con los siguientes requisitos:









