Después de cinco años de vigencia, el Gobierno de Javier Milei cumplió con su promesa y puso fin al Impuesto Para una Argentina Inclusiva y Solidaria (PAÍS), implementado por el Gobierno kirchnerista de Alberto Fernández el 23 de diciembre de 2019 mediante la Ley 27.541.
Este gravamen, concebido inicialmente como una medida "temporaria" para desincentivar la demanda de dólares, fue aplicado durante cinco períodos fiscales. A partir de este lunes 23 de diciembre, el dólar tarjeta registra una reducción del 30%, lo que posiciona su valor en $1358, compuesto por la cotización oficial más el 30% de percepción a cuenta de Ganancias, que continúa vigente.
En sus inicios, el impuesto gravaba con un 30% las compras de dólar ahorro y de bienes y servicios contratados en el exterior. Posteriormente, en 2023, se extendió con una alícuota adicional del 7,5% para importaciones y servicios relacionados con fletes, además de otros rubros como servicios informáticos, mantenimiento, reparación y asesoramiento profesional, los cuales quedaron sujetos a una tasa del 25%.
Este impuesto funcionó como complemento del cepo cambiario. Sin embargo, a diferencia de los numerosos impuestos supuestamente "temporales" que aún existen en Argentina, el presidente Javier Milei optó por no prorrogarlo, permitiendo que caducara según lo previsto. Por ello, desde este lunes 23, el impuesto dejó de tener efecto oficial.
Cabe destacar que, dos meses antes, a principios de septiembre, la alícuota sobre la importación de bienes y servicios de fletes fue reducida por el Gobierno de Milei al 7,5%.

El efecto en los precios
En este contexto, se anticipa que la eliminación completa del impuesto podría reflejarse en una reducción de costos y, consecuentemente, en los precios de los productos, especialmente aquellos importados. Sin embargo, este traslado podría no ser uniforme ni inmediato, especialmente en bienes locales que incorporan insumos extranjeros. El Gobierno de Milei confía en que esta medida contribuirá a consolidar la desaceleración de la inflación.
De acuerdo con LCG, el mayor impacto se percibirá en la inflación mayorista más que en la minorista. Por su parte, la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) prevé que los efectos en los precios serán diversos y dependerán de las características de cada cadena de valor.
Luego de la reducción de la alícuota del 17,5% al 7,5%, los supermercados reportaron caídas en los precios de alimentos importados, en línea con el anuncio oficial de bajas que oscilan entre el 2,4% y el 10%.









