Los activos argentinos comenzaron la rueda del martes con una marcada tendencia favorable, impulsados por una noticia que el mercado esperaba desde hacía semanas: la confirmación de un préstamo Repo por USD 3.000 millones, articulado entre el Banco Central y seis entidades financieras internacionales de primera línea. El acuerdo tiene como objetivo garantizar los vencimientos de deuda del próximo 9 de enero y reforzar el nivel de reservas internacionales en un momento clave de la política económica.
La operación llegó justo antes de la apertura de los mercados. Apenas difundido el comunicado oficial, los bonos soberanos en dólares mostraron subas promedio del 0,3%, mientras que el riesgo país retrocedió con fuerza, cayendo hasta los 548 puntos básicos, el registro más bajo desde julio de 2018. Hacia las 10:30, el indicador se estabilizaba en torno a los 554 puntos, de todos modos en un nivel extraordinariamente bajo para los estándares argentinos de los últimos años.
Un Repo que refuerza reservas y revaloriza los bonos
El Banco Central explicó que el acuerdo se estructuró como un pase pasivo (Repo) respaldado con bonos Bonares bajo ley local con vencimientos en 2035 y 2038. La tasa pactada fue del 7,4% anual, considerada competitiva para un país que hace apenas meses enfrentaba fuertes tensiones cambiarias y un riesgo país por encima de los 2.000 puntos.

Para los analistas, el Repo tiene un doble efecto: despeja los vencimientos inmediatos de deuda —principal fuente de incertidumbre del corto plazo— y envía una señal clara al mercado sobre la disciplina fiscal y monetaria implementada por el Gobierno de Javier Milei. En esa lectura, el repunte de los precios de los bonos y la mejora del índice de riesgo están directamente vinculados a una percepción más sólida de la sostenibilidad del programa económico.









