El proyecto supera los USD 230 millones y espera la aprobación del Ministerio de Economía.
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El Gobierno de Javier Milei recibió una propuesta de inversión que podría marcar un punto de inflexión para la industria nuclear argentina. La empresa estadounidense Nano Energy presentó ante la Secretaría de Asuntos Nucleares un proyecto de más de USD 230 millones para finalizar la planta de Dioxitek en Formosa, producir combustible nuclear y avanzar en la elaboración de hexafluoruro de uranio, un insumo clave para el ciclo nuclear.
La iniciativa ya se encuentra en manos del Ministerio de Economía y, si obtiene luz verde, podría convertirse en el primer proyecto del sector nuclear encuadrado en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Se trataría de una apuesta de capital extranjero en un área estratégica, con potencial para abastecer el mercado interno y abrir nuevas exportaciones para la Argentina.
El proyecto podría alimentar a Atucha I, Atucha II y Embalse.
El plan prevé completar la Nueva Planta de Uranio (NPU) de Dioxitek, una obra ubicada en Formosa cuya concreción fue postergada durante años. El proyecto había comenzado a diseñarse en 2006 y su construcción arrancó en 2014, pero durante las gestiones de Mauricio Macri y Alberto Fernández avanzó lentamente. Según las actuales autoridades, la administración de Alberto Fernández dejó la obra sin financiamiento pese a que su finalización estaba prevista para 2025.
El acuerdo entre Dioxitek y Nano Energy venía madurando desde 2025, cuando ambas partes firmaron un memorándum para evaluar las capacidades de la empresa estatal y del sector nuclear local. Ese entendimiento se enmarcó en el llamado “Acuerdo 123” de cooperación nuclear pacífica entre Estados Unidos y Argentina, una plataforma regulada y transparente que habilita el trabajo conjunto en materia nuclear.
Durante el Argentina Week, en Nueva York, terminó de tomar forma la presentación formal de la oferta. Allí, funcionarios y referentes del sector avanzaron en el esquema de asociación entre la Secretaría de Asuntos Nucleares, Dioxitek y la firma estadounidense. Si prospera la propuesta, Nano aportaría el capital para finalizar la planta y asociarse a la producción, mientras que la instalación seguiría siendo propiedad de la empresa estatal.
El evento "Argentina Week" fue fundamental para el cierre de la propuesta.
La inversión contempla dos hitos centrales. El primero es la finalización, puesta en marcha y operación de la instalación NPU-1 para producir dióxido de uranio, insumo esencial del ciclo nuclear. El segundo apunta a construir y operar una unidad complementaria para convertir ese material en hexafluoruro de uranio, un producto estratégico para los procesos de enriquecimiento.
De concretarse, el proyecto permitiría abastecer con producción local a Atucha I, Atucha II y Embalse, con una capacidad estimada de 210 toneladas anuales. Al mismo tiempo, abriría la puerta al mercado internacional de combustible nuclear, en un contexto en el que la demanda global se mantiene sostenida.