El éxito de la jornada se basó en una estrategia audaz liderada por el ministro Luis Caputo. A diferencia de emisiones previas como el Bonar 2027 (AO27) y el Bonar 2028 (AO28), el Gobierno decidió eliminar el tope de colocación en la primera licitación para absorber la liquidez del reciente pago de vencimientos por USD 4.200 millones.
Al respecto, el ministro Caputo explicó: “Esto es porque mucha gente, una vez que cobra el cupón, trata de reinvertirlo, como estamos pagando USD 4.200 millones en esta colocación, decimos: 'No le ponemos un límite de USD 150 millones' porque tal vez haya más gente que quiere reinvertirlo y por ahí es una colocación un poco mayor”.
Por su parte, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, reforzó esta visión al señalar que la medida buscó “aprovechar el pago del vencimiento y, obviamente, ahí podemos tener más demanda eventualmente producto de que se hizo el pago del bono”. En esta segunda vuelta, se recibieron ofertas por un valor de USD 276 millones, de los cuales se adjudicaron los mencionados USD 150 millones.











