El retiro del chileno Rodrigo Valdés de las negociaciones entre Argentina y el FMI generó un avance clave en las tratativas con el organismo, lo que aumentó las expectativas de cerrar un nuevo acuerdo en los próximos meses. Este cambio de escenario mejora las chances de que el país acceda a fondos frescos, un tema que es prioridad en las discusiones entre el Gobierno y el FMI.
Para el Gobierno de Javier Milei, más allá de las discusiones técnicas que aún quedan por resolver, especialmente las vinculadas al tipo de cambio, el acuerdo permitiría que lleguen fondos frescos.
Según Infobae, no solo se espera un desembolso directo del FMI, sino que también se fortalecerían las negociaciones con bancos internacionales por el crédito REPO. Este préstamo es fundamental para que Argentina pueda afrontar los vencimientos de deuda en dólares en los próximos 18 meses.
El hecho de cerrar un crédito bajo el amparo de un acuerdo con el FMI reduce el riesgo para los bancos y facilita las condiciones para el país. Según fuentes cercanas a las negociaciones, la expectativa es que la suma supere los USD 10.000 millones, e incluso podría alcanzar el número mágico de USD 15.000 millones.
Si se logra este objetivo antes de fin de año, el impacto en los mercados sería enorme, ya que se abriría la puerta para levantar el cepo cambiario o, al menos, unificar el tipo de cambio, lo que ayudaría a reducir el riesgo país, que ya mostró una leve baja.
Características del nuevo acuerdo
El acuerdo en discusión tendría un formato similar a un stand by clásico, con un período de entre dos y cuatro años. Sin embargo, para llegar a ese punto, aún quedan varias etapas por superar.








