Un consorcio liderado por YPF y compuesto por las principales petroleras del país firmará esta semana un crédito sindicado por USD 1.700 millones para financiar el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una de las obras de infraestructura más ambiciosas del sector energético argentino en décadas. El acuerdo se concretará este viernes, según confirmaron fuentes del sector, y el desembolso podría ingresarse al país antes de fin de mes.
Se trata de la mayor operación de financiamiento corporativo energético en al menos veinte años, con la participación de bancos internacionales de primer nivel, como Citi, JP Morgan, Deutsche Bank, Santander e Itaú. Este crédito, que tiene un plazo de cinco años y una tasa atada a la referencia SOFR con un spread “competitivo”, se sumará a una emisión adicional de USD 400 millones prevista para 2026 y a aportes de capital de las empresas involucradas.
Qué es el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur
El VMOS es una obra clave que permitirá duplicar la capacidad de evacuación del crudo desde la cuenca neuquina hacia el Atlántico. El ducto tendrá 525 kilómetros de longitud entre Añelo (Neuquén) y Punta Colorada (Río Negro), donde se construye una nueva terminal de exportación con capacidad para operar buques de gran calado (VLCC) y proyectar el crudo argentino hacia mercados asiáticos.

Además de YPF, integran el consorcio Chevron, Shell, Vista, Pluspetrol, Pan American Energy (PAE) y Pampa Energía. Todas ellas son operadoras clave en Vaca Muerta, considerada la cuarta reserva mundial de shale oil.
Según estimaciones del sector, el oleoducto permitirá incrementar las exportaciones energéticas hasta alcanzar un flujo anual de USD 15.000 millones desde 2028, lo que generará un impacto decisivo en la balanza comercial energética y las reservas del Banco Central.
Impacto económico y reservas del BCRA
Fuentes del Gobierno destacan a Infobae que parte de los dólares ingresados por este financiamiento se venderán en el mercado de cambios y una porción podría ingresar a las reservas brutas del BCRA. Esta inyección de divisas llega días después de que el Banco Central cerrara un Repo por USD 2.000 millones, con lo cual el crédito privado suma poder de fuego a la política cambiaria oficial.









