Actualmente, el gobierno de Daniel Noboa ha mostrado interés por Medio Oriente, pero según Pérez Loose, Irán no forma parte de esos planes debido a su falta de relevancia estratégica. A su juicio, Ecuador tampoco tiene un rol relevante en el conflicto Irán-Israel ni debe tomar partido. “No hemos sido adversarios ni aliados, simplemente no ha habido oportunidad”, dijo Pérez Loose. Intentos ideologizados como los de Correa no generaron beneficios concretos para el país, solo acercamientos simbólicos carentes de visión pragmática.
Este episodio refuerza la importancia de evitar alianzas con regímenes que cuestionan el orden internacional y que no aportan al desarrollo nacional. Ecuador necesita relaciones estables, estratégicas y útiles, no gestos ideológicos sin proyección.
El socialismo del siglo XXI demostró ser más proclive a relaciones propagandísticas que efectivas. Hoy, una diplomacia enfocada en el beneficio mutuo y la coherencia internacional se vuelve más urgente que nunca.
La experiencia con Irán durante el correísmo deja claro que la política exterior debe responder al interés nacional, no a afinidades ideológicas estériles.