La candidata correísta, Luisa González, actuó deliberadamente en contra de los intereses de los ciudadanos ecuatorianos en el año 2017, tan solo unos días antes de que el condenado exmandatario abandone su cargo, dificultando el acceso a las jubilaciones de quienes poseían el derecho de percibirla.
González, quien en ese momento se desempeñaba como ministro de trabajo suscribió al escrito en el cual imposibilitaba que aquellos beneficiarios de las jubilaciones menores a los 70 años de edad tuvieran un correcto acceso a las mismas. Dichos impedimentos fueron efectuados tan solo dos días antes de que Rafael Correa le cediera el poder a Lenin Moreno.
Si bien la comunista González no eliminó el derecho a las jubilaciones, la medida fue ampliamente criticada en su momento debido a que ponía grandes trabas a quienes cumplían con los 30 años de aportes requeridos por ley y tenían menos de 70 años de edad.











