Durante el eje de salud y seguridad social en el debate presidencial, Luisa González mostró una preocupante falta de propuestas concretas para enfrentar el déficit del IESS y mejorar la atención médica en el país. Su intervención giró principalmente en acusaciones y confrontaciones, sin aclarar cómo ejecutaría sus promesas.
Cuando se le consultó directamente sobre si subiría la edad de jubilación o la tasa de aportes, la candidata evitó una respuesta clara y recurrió a la crítica. Mientras tanto, el presidente Daniel Noboa fue enfático: “no se subirá la edad ni la tasa de aportación”, proponiendo en cambio incentivos a la contratación juvenil para fortalecer el sistema.
González afirmó que “en su gobierno” se duplicaron los afiliados al IESS, admitiendo tácitamente que se refería al correísmo, lo cual fue aprovechado por Noboa para recordar que la Revolución Ciudadana utilizó al IESS como caja chica. También denunció que en su paso como ministra encargada, González recortó pensiones de forma arbitraria, lo cual la candidata negó sin sustento técnico.
Además, el presidente Noboa recordó con firmeza que durante la administración correísta, se entregaron bonos con descuento al IESS y se eliminó el 40% de la contribución estatal a las pensiones, debilitando el sistema. González no abordó esos temas y prefirió cambiar de enfoque hacia señalamientos sin pruebas.









