La Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional, liderada por Ferdinan Álvarez (ADN), arrancó su gestión con un firme compromiso de justicia y control político real. En sus primeras declaraciones, el legislador denunció la falta de documentación clave que debió ser entregada por la anterior presidenta, la correísta Pamela Aguirre
Álvarez explicó que menos del 60% de la información fue traspasada, lo cual impide continuar juicios políticos relevantes. Entre ellos, menciona procesos contra el CNE, el TCE, el ministro de Defensa y miembros del Consejo de la Judicatura. La falta de actas físicas y digitales limita el trabajo y evidencia un manejo poco transparente en la legislatura anterior.
El presidente de la Comisión aseguró que se retomarán investigaciones iniciadas por Fernando Villavicencio y que no se blindará a ningún funcionario. Afirmó que se fiscalizará "sin ver rostros", incluyendo al actual ministro de Defensa si los hechos lo ameritan. El objetivo es romper el círculo de impunidad.









