El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se refirió a la reciente masacre en una gallera de Manabí sin condenar al crimen organizado. En su lugar, optó por hacer declaraciones cargadas de ideología, comparando a Ecuador con Venezuela y México, donde el socialismo ha generado crisis profundas.
La masacre ocurrió el 17 de abril en La Valencia, Manabí, y dejó once muertos y nueve heridos. Pese a la gravedad del hecho, Petro usó su cuenta en X para hablar de “violencia traqueta” y “lumpencapitalismo”, evitando nombrar a los verdaderos responsables: los grupos criminales que azotan la región.
Su intervención fue recibida con críticas, especialmente por no referirse al resultado de las elecciones ecuatorianas, que todavía se niega a reconocer. El Gobierno ecuatoriano respondió que Petro ha sido mal informado, sugiriendo una desconexión entre su discurso y la realidad del país.









