La Fiscalía General del Estado desmintió las acusaciones del correísmo y advirtió sobre su intento de dar un "uso proselitista" a la justicia ecuatoriana. La entidad rechazó los ataques del movimiento Revolución Ciudadana (RC), que intenta desviar la atención sobre las investigaciones por irregularidades en la compra de chalecos para militares.
El correísmo, al verse señalado en una denuncia por presunto peculado, intentó desprestigiar a la Fiscalía calificándola como "sede de ADN", en alusión al partido del presidente Daniel Noboa. Sin embargo, la Fiscalía defendió su imparcialidad y compromiso con la transparencia y el debido proceso, dejando en evidencia la estrategia política del correísmo para deslegitimar las instituciones.
El escándalo surgió luego de que el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, notificara a la Contraloría sobre irregularidades en la compra de chalecos y cascos balísticos. Ante ello, la Asamblea Nacional —con mayoría correísta— suspendió abruptamente el debate del caso el pasado 13 de marzo, evidenciando un intento por evitar el escrutinio público.

La Fiscalía aclaró que la investigación se inició de forma legal y transparente el 5 de marzo, tras recibir la denuncia formal de 24 asambleístas. El organismo aseguró que actuará con objetividad, recabando los elementos necesarios para determinar la existencia de responsabilidades penales.









