Leonidas Iza volvió a demostrar que no tiene una línea clara sobre el rumbo económico del país. Aunque defendió la dolarización como herramienta de estabilidad, su alianza con el correísmo evidencia una contradicción que pone en duda la coherencia de su discurso.
Mientras llama a proteger el dólar, respalda a sectores que impulsan ideas como la “dolarización a la ecuatoriana”, una propuesta ambigua promovida por figuras de la Revolución Ciudadana.
Esta dualidad no solo desconcierta, sino que refleja una bipolaridad política similar a la del propio correísmo, que dice defender al pueblo mientras socava sus bases económicas.
Iza también criticó la salida de divisas, pero omitió señalar que fue durante gobiernos correístas cuando más se facilitó la fuga de capitales a través de negocios opacos y exoneraciones injustificadas.









