Colombia recibió el segundo grupo de presos deportados desde Ecuador el 29 de julio. Las autoridades colombianas expresaron su protesta ante un procedimiento que consideró unilateral y descoordinado.
La cifra supera los 700 deportados, sumándose a al menos 410 retornos previos por Rumichaca. Colombia denunció que no hubo notificación oficial ni protocolo humanitario previo.
Las autoridades colombianas afirmaron que muchos deportados ingresaron sin comprobación legal clara de su estatus. La Cancillería calificó la acción como un “gesto inamistoso” del Gobierno ecuatoriano.









