Aunque algunos paises de Suramérica estan constantemente en crisis, la situación política en los países del norte está llegando a un nuevo clímax. Los gobiernos de la peruana Dina Boluarte, el colombiano Gustavo Petro y el venezolano Nicolás Maduro sufren el desgaste de sus criticadas administraciones.
Además, todos se ubican en el fondo de la escala de popularidad de la región, solo superados por el boliviano Luis Arce, que lideró la histórica derrota de la izquierda en las recientes presidenciales de su país. Gustavo Petro tiene apenas un 36,2% de aceptación; Nicolás Maduro, un 28,5%, y Dina Boluarte, un 24,9%.
Los problemas internos y externos siguen acorralando a estos mandatarios, que se niegan a reconocer las falencias de sus administraciones y a aceptar sus errores. Y la coyuntura tiene a los ojos de la comunidad internacional observando sus administraciones.
Estos países comparten, además, amistades y enemistades entre ellos. Por ejemplo, Colombia y Perú están enredados en la disputa por la isla Santa Rosa; Boluarte no reconoce a Maduro como presidente; mientras que Petro lo respalda e incluso niega la existencia del venezolano cartel de los Soles.









