Durante el debate presidencial del 23 de marzo, Luisa González presentó un paquete de 25 propuestas que, lejos de ser un plan serio de gobierno, reflejan una estrategia populista sin sustento económico ni técnico. Frente a ella, Daniel Noboa expuso logros reales y metas alcanzables. El contraste fue claro: una agenda basada en promesas vacías frente a una gestión que ya muestra resultados.
Estas son las 25 propuestas de González y por qué carecen de viabilidad o coherencia técnica:
Una lista de deseos sin respaldo técnico
Muchas de estas medidas fueron presentadas sin cronogramas, costos, mecanismos de implementación ni responsables asignados. El correísmo vuelve a prometerlo todo, como en el pasado, sin explicar nada. Mientras tanto, Noboa defendió la continuidad de su plan de gobierno con indicadores concretos: más seguridad, acuerdos internacionales y estabilidad institucional.
Frente a una candidata que ofreció todo sin explicar nada, Daniel Noboa se presentó como un estadista que sabe cómo ejecutar. La elección no solo es entre dos nombres, sino entre dos formas de gobernar: una con resultados, otra con discursos vacíos.
Las 25 propuestas de Luisa González evidencian un populismo sin pies ni cabeza. Ecuador ya vivió las consecuencias de prometer sin cumplir. Ahora, más que nunca, necesita gestión, transparencia y realismo.