La campaña de segunda vuelta presidencial en Ecuador inició este 23 de marzo, pero el presidente y candidato Daniel Noboa aún no define públicamente su estrategia de participación. Su equipo analiza fórmulas para mantener su rol presidencial mientras hace campaña, sin delegar funciones a la vicepresidenta Verónica Abad.
Durante la primera vuelta, Noboa alternó sus funciones como mandatario y candidato, respaldado por un fallo de la Corte Constitucional que le permite no tomar licencia. Actualmente, su principal obstáculo es la inestabilidad política generada por su vicepresidenta, quien enfrenta una posible inhabilitación por violencia política de género.
Verónica Abad permanece en Turquía como encargada de negocios, y sobre ella pesa una apelación por una sanción del Tribunal Contencioso Electoral (TCE). Si se ratifica la sentencia que le suspende sus derechos de participación, no podrá asumir temporalmente la Presidencia, lo que allana el camino para que Noboa haga campaña sin delegar el poder.
José de la Gasca, ministro de Gobierno, explicó que existen alternativas constitucionales para que el presidente cumpla ambas funciones. Mientras el TCE delibera, Noboa prioriza el respeto a la legalidad y la estabilidad institucional, evitando decisiones apresuradas que puedan comprometer la gobernabilidad.









