El presidente de Colombia, Gustavo Petro, volvió a generar polémica al ofrecer asilo a figuras políticas ecuatorianas presuntamente perseguidas. La medida, basada en una supuesta ‘lista negra’ sin verificación oficial, fue vista como una clara injerencia en los asuntos internos de Ecuador.
Petro justificó su decisión tras el incidente del 14 de abril, cuando al excandidato a la vicepresidencia Diego Borja se le impidió cruzar hacia Colombia. El mandatario colombiano, de tendencia socialista, aprovechó el caso para reforzar su discurso de persecución política sin aportar pruebas concretas.
La supuesta ‘lista negra’ fue publicada inicialmente por el expresidente Rafael Correa, hoy exiliado en Bélgica, y replicada en redes sociales. Petro no solo respaldó esta versión sin contrastar, sino que además utilizó su plataforma para amplificar un relato promovido por sectores correístas.













