Cyberpunk 2077 fue, en diciembre de 2020, el epicentro de una de las polémicas más recordadas del gaming moderno. Lanzado tras múltiples retrasos y con expectativas altísimas, el juego llegó plagado de errores, especialmente en consolas de generaciones anteriores. La situación derivó en reembolsos masivos, críticas globales, demandas judiciales e incluso su retiro temporal de la PlayStation Store.
CD Projekt Red enfrentó un golpe reputacional sin precedentes. Sin embargo, en los seis meses posteriores al estreno, el estudio implementó una estrategia agresiva de parches y actualizaciones que mejoraron el rendimiento, corrigieron errores críticos y estabilizaron la experiencia general. Para mediados de 2021, el título recuperó un nivel aceptable de funcionamiento, lo que permitió su regreso a la tienda de Sony y marcó el inicio de un proceso de recuperación que pocos anticipaban.
Nuevas plataformas y PlayStation Plus: el impulso que llevó al juego a la cima
El verdadero salto comercial llegó entre 2023 y 2025. Cyberpunk 2077 no solo alcanzó la madurez técnica, sino que multiplicó su llegada gracias a nuevas versiones y estrategias de distribución. La edición optimizada para Nintendo Switch 2 y el lanzamiento en computadoras Mac permitieron que millones de jugadores que antes no tenían acceso pudieran finalmente adquirirlo.

A esto se sumó su incorporación a los niveles Extra y Premium de PlayStation Plus, un movimiento que potenció especialmente las ventas de Phantom Liberty, la expansión de 2023 que reestructuró profundamente el sistema de juego. CD Projekt Red reconoció que los ingresos derivados del DLC a partir de su inclusión en servicios de suscripción superaron incluso las expectativas iniciales del estudio.









