La modelo habló con crudeza sobre el proceso emocional que atravesó tras el final de su relación con Darío Cvitanich y contó cómo transita hoy esta nueva etapa de su vida.
Después de más de una década en pareja, Cecilia Bonelli y Darío Cvitanich decidieron separarse en abril de 2025. La ruptura, que se habría dado de común acuerdo, marcó un punto de inflexión en la vida de ambos, especialmente por la dinámica familiar que habían construido junto a sus tres hijas.
Con el paso de los meses, Bonelli comenzó a poner en palabras lo que significó ese proceso. En diálogo con Vuelta y media, la modelo se mostró sincera sobre el impacto emocional que le generó el fin de la relación y cómo logró reconstruirse.
Lejos de una ruptura escandalosa, Bonelli describió el proceso como un cambio profundo en su rutina y en su identidad personal. “Estoy disfrutando mucho de la soltería”, aseguró, al tiempo que explicó que comenzó a reconectar con actividades que había dejado de lado.
“Volví a disfrutar de muchas cosas que había perdido por mí. Uno entra en la dinámica de la maternidad y se encierra en su burbuja”, reflexionó. En ese sentido, destacó que este nuevo presente le permitió reencontrarse con su propia imagen y autoestima: “Volví a mirarme con ganas en el espejo, a sentirme coqueta y orgullosa de mí misma”.
La organización con su expareja también fue clave para sostener la crianza de sus hijas. Actualmente, ambos se reparten el cuidado en semanas alternadas, lo que le permite a cada uno tener momentos propios.
Sin embargo, la modelo no ocultó que el camino estuvo lejos de ser sencillo. “Dentro de todo lo malo hay algo bueno, y dentro de lo bueno hay algo malo”, expresó al describir la dualidad de esta etapa.
Uno de los momentos más difíciles fue enfrentarse a la soledad. “Si bien me gusta, a veces es muy dura”, admitió. Por eso, decidió enfocarse en su salud mental y comenzar un proceso terapéutico para atravesar el duelo.
“Estoy trabajando mucho psicológicamente. Tengo que terminar de hacer este duelo después de 14 años en pareja. Estoy revisando mis errores y en qué cosas puedo mejorar”, analizó.
¿Cómo la afectó el duelo?
El aspecto más fuerte de su testimonio llegó cuando comparó el dolor de la separación con pérdidas personales muy profundas. “Me sentía culpable por sentir que este dolor era más fuerte que cuando perdí a mi papá y a mi mamá”, reveló.
La frase expone la magnitud del impacto emocional que tuvo en su vida el final de la relación. “Es un dolor que nunca había experimentado. Fue un dolor muy mío”, agregó, en una de las declaraciones más íntimas que dio desde la ruptura.
Durante ese período, Bonelli optó por el silencio mediático, priorizando su bienestar emocional. “Estuve hecha bosta, tirada en el piso”, recordó sobre los primeros meses posteriores a la separación.