Después de más de una década en pareja, Cecilia Bonelli y Darío Cvitanich decidieron separarse en abril de 2025. La ruptura, que se habría dado de común acuerdo, marcó un punto de inflexión en la vida de ambos, especialmente por la dinámica familiar que habían construido junto a sus tres hijas.
Con el paso de los meses, Bonelli comenzó a poner en palabras lo que significó ese proceso. En diálogo con Vuelta y media, la modelo se mostró sincera sobre el impacto emocional que le generó el fin de la relación y cómo logró reconstruirse.
Lejos de una ruptura escandalosa, Bonelli describió el proceso como un cambio profundo en su rutina y en su identidad personal. “Estoy disfrutando mucho de la soltería”, aseguró, al tiempo que explicó que comenzó a reconectar con actividades que había dejado de lado.
“Volví a disfrutar de muchas cosas que había perdido por mí. Uno entra en la dinámica de la maternidad y se encierra en su burbuja”, reflexionó. En ese sentido, destacó que este nuevo presente le permitió reencontrarse con su propia imagen y autoestima: “Volví a mirarme con ganas en el espejo, a sentirme coqueta y orgullosa de mí misma”.
La organización con su expareja también fue clave para sostener la crianza de sus hijas. Actualmente, ambos se reparten el cuidado en semanas alternadas, lo que le permite a cada uno tener momentos propios.








