La incorporación de inteligencia artificial en el mundo del entretenimiento sigue generando controversia. Esta vez, Epic Games, desarrolladora del exitoso videojuego Fortnite, enfrenta una denuncia formal por parte del sindicato estadounidense SAG-AFTRA (Screen Actors Guild – American Federation of Television and Radio Artists). El motivo: el uso de un modelo de IA para replicar la voz de Darth Vader, originalmente interpretada por James Earl Jones.
Para el gremio, esta decisión representa una violación a las normas laborales vigentes y una amenaza directa a las fuentes de trabajo de actores y actrices profesionales. La polémica pone de relieve un debate cada vez más urgente: ¿dónde están los límites éticos y legales en el uso de tecnología para sustituir al talento humano?
Una réplica digital que reabre viejos temores
La controversia comenzó cuando Epic Games introdujo en Fortnite un chatbot que imitaba con precisión la voz de Darth Vader, sin recurrir a actores en actividad. Si bien la empresa asegura haber recibido autorización de la familia de Jones para utilizar su voz, SAG-AFTRA advirtió que esto no resuelve el problema de fondo: el reemplazo de artistas por inteligencia artificial.

Según el sindicato, estas prácticas erosionan derechos laborales y marginan a profesionales que podrían aportar interpretaciones auténticas y creativas al producto final. La denuncia fue presentada ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB), en línea con las acciones que el gremio ya venía impulsando desde la huelga del año pasado.









