Los seguidores de James Bond no tardaron en reaccionar ante las últimas decisiones de Prime Video respecto a la saga. La plataforma empezó a incluir advertencias de contenido en los títulos, lo que despertó críticas inmediatas.
Las alertas cubren violencia, consumo de alcohol, tabaco, lenguaje subido, desnudez, contenido sexual e incluso actitudes mujeriegas, rasgos inseparables del icónico espía británico.











