La tercera y última entrega de la trilogía Final Fantasy VII Remake dio un paso clave en su desarrollo. El director Naoki Hamaguchi confirmó que el título definitivo del juego ya fue aprobado, aunque todavía no será revelado públicamente. Además, aseguró que el proyecto se encuentra en una fase jugable, lo que marca un avance significativo en la recta final de la saga.
La confirmación llegó a través de una entrevista reciente en la que Hamaguchi detalló el estado actual del desarrollo y algunas decisiones técnicas que marcarán el cierre de una de las reinterpretaciones más ambiciosas de la historia del videojuego.
El tercer capítulo ya es jugable y avanza sin grandes retrasos
Según explicó Hamaguchi, el desarrollo del tercer juego ha progresado de manera constante y sin contratiempos importantes. El equipo ya alcanzó una etapa jugable, un hito relevante si se tiene en cuenta que Final Fantasy VII Rebirth se lanzó hace menos de dos años, un plazo reducido para producciones de esta magnitud.
Este avance sostenido se debe, en parte, a la continuidad tecnológica y al conocimiento acumulado durante los dos capítulos anteriores, lo que permitió optimizar procesos y reducir tiempos habituales en proyectos AAA.











