Forza Horizon 5, un título que nació como exclusivo de Xbox y PC, alcanzó un nuevo hito tras superar los 5 millones de unidades vendidas en PlayStation 5. Esta performance generó ingresos estimados en más de 300 millones de dólares para Microsoft y validó de manera contundente la estrategia multiplataforma impulsada desde 2024. El resultado no solo sorprendió al mercado, sino que también dejó en claro que la apertura hacia otras consolas puede ser más rentable que sostener exclusividades rígidas.
El lanzamiento del título en PS5 se produjo en abril de 2025, casi cuatro años después de su estreno original. Sin embargo, esto no afectó el entusiasmo del público: el juego se posicionó rápidamente entre los más vendidos de la plataforma y demostró que existe demanda real por franquicias históricamente asociadas a Xbox. En un contexto donde la competencia entre consolas es cada vez más feroz, la disponibilidad ampliada le permitió a Microsoft captar ingresos directos de un público nuevo, sin comprometer la base instalada de Xbox.
Ventas directas vs alcance general: dos modelos que conviven
A diferencia de los registros difundidos a través del ecosistema de Xbox y PC —donde Forza Horizon 5 alcanzó más de 53 millones de jugadores combinando Game Pass y compra directa— los números de PS5 representan una medición más precisa del rendimiento comercial del juego. Mientras que el servicio Game Pass aporta volumen y exposición, la venta tradicional ofrece ingresos concretos y medibles.

La comparación entre ambos modelos deja una conclusión clara: la versión de PS5 no solo expandió el alcance del título, sino que generó un flujo de ingresos que Game Pass, por su naturaleza de suscripción, no puede replicar de manera inmediata. Esta diferencia refuerza la lógica detrás del cambio estratégico de Microsoft a partir de 2024: abrir su catálogo a otras consolas garantiza monetización directa sin depender exclusivamente de su plataforma.









