En un contexto de transformación estructural del rol del Estado en la economía argentina, el fenómeno de El Eternauta irrumpe como un hito cultural sin precedentes. La serie, estrenada el pasado 30 de abril en Netflix, no solo reinterpreta la icónica historieta creada por Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López: representa también una contundente validación del modelo libertario que impulsa el presidente Javier Milei.
Sin haber recibido un solo peso del INCAA ni de ningún organismo estatal, la producción se realizó íntegramente con fondos privados, logrando resultados de taquilla y repercusión que rompen con décadas de dependencia del financiamiento público en el ámbito cultural.














