El lanzamiento de MindsEye estuvo rodeado de grandes expectativas, impulsadas por una fuerte campaña de marketing que destacaba la presencia de Alex Hernandez como rostro principal del juego. Sin embargo, la realidad fue muy distinta: bugs, errores técnicos y una jugabilidad poco profunda terminaron decepcionando tanto a críticos especializados como a los primeros jugadores.
Las fallas no solo afectaron la reputación del estudio Build A Rocket Boy, sino también la del propio Hernandez, quien se convirtió en blanco de críticas en redes sociales y foros especializados. Según relató, llegó a temer que su carrera quedara marcada por estar asociado a uno de los lanzamientos más fallidos del año.
De la crítica al ataque personal
En entrevistas posteriores, Hernandez explicó que la reacción de la comunidad gamer superó los límites del disconformismo habitual. Los mensajes ofensivos y ataques personales hacia él y otros miembros del equipo fueron frecuentes, al punto de afectar su confianza profesional.












