La reconocida franquicia Borderlands atraviesa un momento delicado. A pocos meses del esperado lanzamiento de Borderlands 4, los jugadores expresaron su malestar ante la reciente actualización del Acuerdo de Licencia de Usuario Final (ALUF) publicado por Take-Two Interactive, empresa matriz de la saga.
La controversia desatada gira en torno a presuntas cláusulas invasivas vinculadas a la recolección de datos personales, lo que generó una fuerte respuesta por parte de la comunidad.
Aumento de críticas y rechazo en Steam
Desde que se conocieron los cambios, las reseñas negativas en las páginas de Steam de los títulos de Borderlands se multiplicaron. Los jugadores acusan a Take-Two de incluir cláusulas ambiguas que podrían permitir la recopilación de datos sensibles, como nombres de usuario, contraseñas e información personal, con la excusa de implementar sistemas “anti-trampas”.











