Acompañado por los principales funcionarios de inteligencia de su gobierno, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, brindó una cadena nacional en la que presentó pruebas de que el régimen comunista chino comprometió los datos del padrón electoral estadounidense y que la CIA le ocultó esa información durante su primer mandato.
El mandatario desclasificó documentos relacionados con los comicios de 2020 que demuestran que Pekín obtuvo ilegalmente información correspondiente a unos 220 millones de registros de votantes estadounidenses. Además, reveló que potencias extranjeras —entre ellas Rusia, Irán, Corea del Norte y China— poseen la capacidad técnica para comprometer la infraestructura electoral estadounidense.













