El secretario de Estado, Marco Rubio, tuvo que intervenir para deportar a un abusador sexual infantil oriundo de Laos que inexplicablemente fue indultado por el gobernador ultrademócrata de Minnesota, Tim Walz, con el fin de evitar su expulsión de los Estados Unidos.
Tue Lue Vang fue condenado en 2006 por abusar sexualmente de una menor en múltiples ocasiones. El compañero de fórmula de Kamala Harris, Tim Walz, le perdonó su atroz crimen y lo indultó con el objetivo de que siguiera viviendo en el país. En respuesta a esta locura, Rubio intervino para cancelarle el estatus legal a Vang y forzar su salida del territorio, según pudo saber el medio Fox News.
"Hace apenas unas semanas, un extranjero violador de niños quedó en libertad para volver a poner en peligro a los menores de edad en los Estados Unidos, luego de recibir un indulto por parte del gobernador de Minnesota, Tim Walz", indicó Rubio. "Tue Lue Vang admitió haber cometido crímenes atroces contra una niña de 10 años en Minnesota. Intentó pagarle a su víctima para que guardara silencio y minimizó sus actos de abuso infantil calificándolos como 'una pavada'", agregó el alto funcionario del gobierno.
El indocumentado oriundo de Laos será deportado por el gobierno de Trump.
Walz elogiaba al violador como "contribuyente"
Walz justificó su decisión defendiendo al convicto pedófilo, argumentando que no beneficiaba a la comunidad expulsarlo a una nación que no visitaba desde su infancia. "No veo cómo esto serviría a su familia, ni al interés económico, siendo que tenemos a un ciudadano que paga sus impuestos, genera empleo y lleva una vida libre de cualquier actividad criminal", expresó el político demócrata.
"La decisión del gobernador Tim Walz de indultar a un extranjero ilegal condenado por violación infantil para que pueda quedarse en nuestro país es repugnante", afirmó en su momento la secretaria asistente interina del Departamento de Seguridad Nacional (en inglés, DHS), Lauren Bis.
Como consecuencia de su condena, Tou Lue Vang había perdido su estatus legal y se lo había incluido en un proceso de expulsión del país, con un juez emitiendo una orden de deportación firme contra su persona. Pero el posterior indulto de Walz blindaba al pedófilo de cualquier acción de deportación. Afortunadamente, el gobierno de Trump intervino anulando este indulto para así poder expulsarlo del país.
El gobernador ultrademócrata Tim Walz junto con el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey.