Altos impuestos, costo de vida elevado y políticas progresistas empujan a miles de familias a abandonar el estado.
Compartir:
El estado de California, en Estados Unidos, comenzó a perder población por primera vez en años luego de que miles de personas se hayan mudado a otras regiones, producto del impacto de las políticas izquierdistas impulsadas por el gobierno demócrata de Gavin Newsom.
Según datos oficiales del Departamento de Finanzas de California, en el último año se registró una caída neta de 54.000 habitantes, llevando la población total a 39.593.000 personas al 1 de enero.
El dato no solo corta tres años consecutivos de recuperación tras la pandemia, sino que expone un problema estructural que se viene profundizando: vivir en California se volvió cada vez más difícil.
Los Ángeles.
La caída, equivalente a un -0,14%, refleja un escenario donde los costos y la presión fiscal están empujando a los ciudadanos a buscar alternativas en otros estados.
El fenómeno golpea con más fuerza a los grandes centros urbanos. En Los Ángeles, el condado más poblado del estado, unas 64.000 personas se fueron en 2025, marcando la mayor pérdida de residentes en toda la región.
A nivel ciudad, la población de Los Ángeles se redujo un 0,9%, mientras que Long Beach y Anaheim también registraron descensos.
Detrás de este éxodo hay un factor central, relacionado con el costo de vida, directamente vinculado a las políticas económicas del estado demócrata.
El gobernador de California, Gavin Newsom.
Informes difundidos por el New York Post muestran que quienes abandonan California se mudan a zonas donde el costo de vivienda es, en promedio, 672 dólares más bajo por mes. La diferencia es determinante para miles de familias.
“Los californianos se están mudando a ubicaciones más asequibles. El promedio de quienes dejan el estado se establece en vecindarios con un costo mensual de vivienda notablemente menor”, explica el informe.
Según los datos, los habitantes de ese estado pagan un 11% más por alimentos, un 40% más por combustible y un 61% más en servicios básicos en comparación con el promedio nacional. Esta combinación de precios elevados, impuestos altos y regulaciones estrictas genera un escenario cada vez menos sostenible para la clase media.
California, que durante décadas fue sinónimo de oportunidades, hoy enfrenta un grave problema poblacional marcado por las consecuencias de un modelo político que muchos residentes están empezando a abandonar.