La dictadura de Lula da Silva está desde hace semanas reteniendo la aprobación necesaria para que el próximo embajador de Estados Unidos asuma su cargo, una medida que ha causado enojo en el gobierno de Trump y profundizado la crisis entre los dos países.
El líder comunista quiere llegar a las elecciones nacionales de octubre sin que Daniel Perez —un legislador estatal de Florida y estrecho aliado del secretario Marco Rubio, que fue nominado por Trump para el cargo en junio—asuma su rol diplomático. Por esta razón, el régimen petista no le concede el "agrément", un documento diplomático común que es parte del protocolo.
En los últimos días, la Casa Blanca se ha mostrado cada vez más molesta con este asunto ya que interpreta que Lula está dilatando intencionalmente la nominación. Si la situación no se resuelve esta semana, Washington podría tomar medidas punitivas contra Brasil este viernes.
"El presidente Trump tiene el derecho de determinar quién representa al pueblo y a los intereses estadounidenses en todo el mundo", señalaron desde el Departamento de Estado. "El presidente Trump está armando un equipo diplomático 'America First' de primer nivel en toda su administración, sujeto al consejo y consentimiento del Senado. Rechazamos cualquier esfuerzo de países extranjeros para interferir en nuestros procesos internos", añadieron.
Trump junto a Daniel Perez.
Escala la tensión
Es probable que Brasil no le otorgue el agrément a Perez antes de las elecciones del 4 de octubre, para que de esta manera Estados Unidos no pueda oficiar como veedor de unos comicios libres y justos, pues si por algo se caracteriza el régimen de Lula, es por censurar a las figuras de derecha y perseguirlas judicialmente.
Cabe recordar que, en junio, el gobierno de Trump designó a dos grupos del crimen organizado brasileño como organizaciones terroristas pese a que Lula se oponía a tal medida. Además, el magnate republicano impuso este mes un arancel del 25% a varios productos brasileños, aparte de un arancel adicional del 12,5% vinculado a preocupaciones sobre trabajo forzoso la semana pasada.
Pérez indicó este mes, cuando fue a su audiencia de confirmación en el Senado de EEUU, que las elecciones de octubre serían una prioridad para él de ser confirmado en el puesto.
Lula fue uno de los defensores de Maduro en la región antes que Trump capture al dictador venezolano en enero.