Pese al catastrófico martes que vivieron los republicanos en Texas, algunos dentro del partido ven una luz de esperanza con la irrupción de jóvenes políticos conservadores como Brandon Gill, un diputado trumpista que representa en el Congreso a un distrito en la frontera con Oklahoma.
Gill fue uno de los pocos oficialistas en el Estado de la Estrella Solitaria que logró mantener su banca, incluso cuando los votantes de su zona le daban la espalda al Partido Republicano en las elecciones a gobernador y al Senado. Por este motivo, ya se habla de él como una de las nuevas caras para la derecha en Texas y en el país.










