La administración del presidente Donald Trump dio un nuevo paso en su estrategia para contrarrestar la creciente influencia tecnológica y económica de China al ampliar la lista de empresas que, según el Departamento de Defensa de Estados Unidos, mantienen vínculos con el aparato militar chino.
El Pentágono incorporó a la denominada ''lista 1260H'' a varias de las compañías más importantes del gigante asiático, entre ellas Alibaba, Baidu, el fabricante de vehículos eléctricos BYD y la empresa de robótica Unitree. La actualización también incluyó a Nio, otra destacada firma del sector de vehículos eléctricos, así como a los fabricantes de baterías CALB Group y EVE Energy, y a RoboSense, uno de los principales desarrolladores chinos de sensores ''LIDAR'' para sistemas de conducción autónoma.
La lista fue creada en virtud de una disposición de la Ley de Autorización de Defensa Nacional de 2021 y tiene como objetivo identificar a empresas que operan en apoyo de las capacidades militares de China o mantienen vínculos con el Ejército Popular de Liberación. Aunque la inclusión no supone sanciones inmediatas, sí aumenta el riesgo de futuras restricciones comerciales y financieras para las compañías señaladas, además de complicar sus relaciones con empresas estadounidenses.












