La administración del presidente Donald Trump dio un nuevo paso en su estrategia para contrarrestar la creciente influencia tecnológica y económica de China al ampliar la lista de empresas que, según el Departamento de Defensa de Estados Unidos, mantienen vínculos con el aparato militar chino.
El Pentágono incorporó a la denominada ''lista 1260H'' a varias de las compañías más importantes del gigante asiático, entre ellas Alibaba, Baidu, el fabricante de vehículos eléctricos BYD y la empresa de robótica Unitree. La actualización también incluyó a Nio, otra destacada firma del sector de vehículos eléctricos, así como a los fabricantes de baterías CALB Group y EVE Energy, y a RoboSense, uno de los principales desarrolladores chinos de sensores ''LIDAR'' para sistemas de conducción autónoma.
La lista fue creada en virtud de una disposición de la Ley de Autorización de Defensa Nacional de 2021 y tiene como objetivo identificar a empresas que operan en apoyo de las capacidades militares de China o mantienen vínculos con el Ejército Popular de Liberación. Aunque la inclusión no supone sanciones inmediatas, sí aumenta el riesgo de futuras restricciones comerciales y financieras para las compañías señaladas, además de complicar sus relaciones con empresas estadounidenses.
La administración de Donald Trump agregó a numerosas empresas tecnológicas chinas a una lista de empresas vinculadas a las fuerzas armadas de Xi Jinping
Con esta actualización, el registro alcanza un total de 188 entidades. La decisión refuerza una política que ha cobrado impulso durante los últimos años y que busca limitar el acceso de China a tecnologías estratégicas consideradas esenciales para la seguridad nacional de Estados Unidos.
La medida adquiere especial relevancia porque afecta a algunos de los principales actores chinos en sectores de vanguardia. Alibaba es una de las mayores plataformas de comercio electrónico del mundo, mientras que Baidu se ha consolidado como uno de los líderes del desarrollo de inteligencia artificial y vehículos autónomos en China. BYD, por su parte, se ha convertido en uno de los fabricantes de automóviles eléctricos más importantes a nivel global y en un competidor directo de empresas occidentales.
La incorporación de estas compañías refleja la creciente preocupación de Washington por la posibilidad de que tecnologías desarrolladas por empresas aparentemente privadas puedan terminar siendo utilizadas para fortalecer las capacidades militares del régimen chino.
La gigante del comercio electrónico Alibaba, es una de las compañías incluidas en la lista presentada por el Pentágono
Funcionarios estadounidenses han argumentado en reiteradas ocasiones que la legislación china obliga a las empresas a colaborar con las autoridades cuando así se les requiere, alimentando las dudas sobre la verdadera independencia del sector tecnológico del país.
La actualización también consolida el enfoque de la administración Trump hacia la competencia estratégica con Beijing. Durante sus mandatos, el presidente republicano ha impulsado medidas destinadas a reducir la dependencia económica de Estados Unidos respecto a China y a proteger industrias consideradas críticas. Entre ellas destacan los controles a la exportación de tecnología avanzada, las restricciones a determinadas inversiones y la imposición de elevados aranceles sobre productos chinos.
Uno de los ejemplos más significativos ha sido el arancel del 100% aplicado a los vehículos eléctricos fabricados en China, una medida que la Casa Blanca ha defendido como necesaria para proteger a los fabricantes estadounidenses frente a lo que considera prácticas comerciales desleales y subsidios estatales otorgados por Beijing.
El régimen de Xi Jinping obliga a las empresas que operan en China a ''colaborar'' con las autoridades cuando se les requiere
La decisión del Pentágono también pone de manifiesto la importancia que la inteligencia artificial y la automatización han adquirido en la rivalidad entre las dos mayores economías del mundo. Con la inclusión de Baidu y Unitree, la mayoría de los principales actores chinos de inteligencia artificial ya figuran en la lista, después de que Tencent fuera incorporada previamente.
Hasta el momento, Alibaba, Baidu, BYD, Nio y RoboSense no han emitido comentarios públicos sobre su inclusión en el registro. Sin embargo, la medida anticipa nuevas fricciones entre Washington y Beijing en un contexto de creciente competencia por el liderazgo tecnológico global y la seguridad estratégica del siglo XXI.