El presidente Donald Trump declaró este jueves que el acuerdo de cooperación nuclear civil entre Estados Unidos y Arabia Saudita depende enteramente de que el reino se adhiera a los Acuerdos de Abraham para así alcanzar la paz regional.
"El Acuerdo Nuclear Civil (¡No habrá enriquecimiento de material!) que se está realizando entre el Departamento de Energía de los Estados Unidos y Arabia Saudita, el cual se refiere únicamente al uso no militar como los que Irán y EAU (y otros) ya tienen, será aprobado, pero está totalmente sujeto a que Arabia Saudita se una a los muy respetados y exitosos Acuerdos de Abraham", escribió Trump en sus redes sociales.
El mandatario dejó en claro que este pacto —conocido como acuerdo 123, que permite a los sauditas desarrollar energía nuclear civil con tecnología estadounidense— es estrictamente para uso pacífico y descartó de plano el enriquecimiento de uranio. El marco pasa ahora al Congreso, que dispone de 90 días legislativos para presentar objeciones antes de su entrada en vigor.
Trump y el príncipe saudí bin Salman son aliados cercanos.
Trump quiere fomentar la paz regional con este acuerdo
No obstante, Trump sumó una nueva cláusula al entendimiento: que Riad se sume a los Acuerdos de Abraham, los pactos históricos de normalización diplomática entre Israel, los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Marruecos y Sudán que el líder republicano promovió y se firmaron durante su primer mandato.
El secretario de Energía, Chris Wright, y el ministro de Energía saudí, el príncipe Abdulaziz bin Salman, firmaron el acuerdo esta semana. La administración Trump sostiene que este entendimiento fortalece la alianza estratégica de Washington con un socio clave en Medio Oriente, al tiempo que consolida la influencia estadounidense en la región.
Para la Casa Blanca, trabajar con Arabia Saudita resulta preferible antes que permitir que el reino busque asistencia nuclear en rivales geopolíticos como China y Rusia. Ambos países vienen incrementando a paso firme su arsenal nuclear en los últimos años, en especial el régimen comunista de Xi Jinping.
Los históricos Acuerdos de Abraham se firmaron en 2019.