El presidente Donald Trump firmó este viernes dos órdenes ejecutivas destinadas a fortalecer al sector ganadero estadounidense, reducir obstáculos regulatorios y ampliar las oportunidades de mercado para los productores de carne. Las medidas buscan dar mayor poder a los rancheros frente a las grandes empresas procesadoras y, al mismo tiempo, modernizar las normas federales que regulan la producción ganadera.
La principal iniciativa permitirá que determinados rancheros procesen su propia carne y puedan venderla a consumidores de otros estados, una medida que la administración presenta como un cambio importante para aumentar la competencia en una industria dominada por cuatro grandes compañías procesadoras. Trump calificó esa concentración como un monopolio y sostuvo que los productores necesitan alternativas para evitar depender exclusivamente de las grandes empresas.
''Por primera vez, vamos a dar a los agricultores y rancheros el derecho de procesar su propia comida'', afirmó Trump durante el anuncio, realizado junto a rancheros y la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins. El presidente destacó que el objetivo es ofrecer carne estadounidense bajo estrictos controles de seguridad y, al mismo tiempo, impulsar precios más bajos para los consumidores.














