El presidente Donald Trump firmó este viernes dos órdenes ejecutivas destinadas a fortalecer al sector ganadero estadounidense, reducir obstáculos regulatorios y ampliar las oportunidades de mercado para los productores de carne. Las medidas buscan dar mayor poder a los rancheros frente a las grandes empresas procesadoras y, al mismo tiempo, modernizar las normas federales que regulan la producción ganadera.
La principal iniciativa permitirá que determinados rancheros procesen su propia carne y puedan venderla a consumidores de otros estados, una medida que la administración presenta como un cambio importante para aumentar la competencia en una industria dominada por cuatro grandes compañías procesadoras. Trump calificó esa concentración como un monopolio y sostuvo que los productores necesitan alternativas para evitar depender exclusivamente de las grandes empresas.
''Por primera vez, vamos a dar a los agricultores y rancheros el derecho de procesar su propia comida'', afirmó Trump durante el anuncio, realizado junto a rancheros y la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins. El presidente destacó que el objetivo es ofrecer carne estadounidense bajo estrictos controles de seguridad y, al mismo tiempo, impulsar precios más bajos para los consumidores.
El presidente Donald Trump anunció la firma de dos decretos para fortalecer el mercado ganadero en los Estados Unidos
La orden ejecutiva instruye al Departamento de Agricultura a modernizar las inspecciones de carne para concentrarlas en los aspectos esenciales de seguridad alimentaria, incorporar nuevas tecnologías y mejorar la eficiencia de los procesos. La administración considera que eliminar requisitos innecesarios permitirá reducir costos para los productores sin comprometer la seguridad de los alimentos.
Otro componente central de la medida es fortalecer la aplicación de la Ley ''Packers and Stockyards'', destinada a proteger a los productores frente a prácticas comerciales injustas. Rollins deberá priorizar investigaciones sobre posibles violaciones, aumentar los recursos federales destinados a esos procedimientos y revisar las políticas existentes para mejorar la protección de los rancheros y generar mayores mecanismos de disuasión.
La administración Trump también creará un sistema de ''ventanilla única'' dentro del Departamento de Agricultura para ayudar a los productores a acceder a licencias federales, conocer las opciones de inspección disponibles y obtener capacitación y recursos para pequeñas y muy pequeñas plantas procesadoras. La iniciativa pretende facilitar que más productores puedan ingresar a mercados interestatales y reducir la carga burocrática que enfrentan actualmente.
Además, se establecerá un programa de préstamos denominado ''Strengthening Processing for U.S. Ranchers'', diseñado para apoyar a procesadores pequeños y regionales. Los fondos podrán utilizarse para mantener operaciones, ampliar instalaciones y aumentar la diversidad de productos cárnicos procesados en Estados Unidos.
El presidente estadounidense instruyó a la secretaria de Agricultura a revisar las políticas para mejorar la protección de los rancheros
La segunda orden ejecutiva está enfocada en ampliar la protección de los intereses de los rancheros y revisar las regulaciones federales que afectan al sector. Donald Trump ordenó modernizar las políticas de las agencias para favorecer a los productores y pidió analizar las normas relacionadas con los lobos grises mexicanos.
En particular, la administración evaluará si estos animales pueden ser retirados de la lista de especies en peligro de extinción o pasar a una categoría de menor protección. La medida responde a las preocupaciones de rancheros que sostienen que los lobos pueden representar una amenaza para el ganado.
En conjunto, las órdenes representan un esfuerzo de la administración Trump para impulsar una mayor competencia en el mercado de la carne, fortalecer a los pequeños productores y reducir regulaciones consideradas excesivas. El enfoque busca beneficiar tanto a los rancheros, mediante mayores oportunidades de comercialización y acceso a financiamiento, como a los consumidores, mediante una mayor oferta y la posibilidad de precios más competitivos.
El objetivo de los decretos firmados por Trump será conseguir una mayor competencia por parte de los proveedores a la vez que se buscarán mejores precios para los consumidores