El Departamento de Estado de Estados Unidos convertirá en permanente el programa de fianzas para visas que exige a determinados ciudadanos extranjeros depositar hasta 20.000 dólares para obtener visas de negocios o turismo. La medida, impulsada durante la administración del presidente Donald Trump, busca reducir los casos de personas que ingresan legalmente al país y posteriormente permanecen más allá del período autorizado.
La decisión representa la consolidación de un programa piloto de 12 meses que comenzó en agosto de 2025 y que, según el Departamento de Estado, produjo resultados contundentes en materia de cumplimiento migratorio. Durante la fase experimental, el monto máximo de la fianza estaba establecido en 15.000 dólares. Con la nueva normativa, el límite será elevado a 20.000 dólares.
El borrador de la norma fue publicado el 31 de julio en el Boletín Oficial y está previsto que sea formalmente divulgado el 3 de agosto. La regulación establece que el dinero depositado podrá ser recuperado por los visitantes cuando finalice su visa, siempre que hayan respetado las condiciones establecidas y abandonado Estados Unidos dentro del plazo correspondiente.
El gobierno de Donald Trump hará permanente el programa de fianzas para que los inmigrantes no superen los plazos de permanencia legal en el país
Uno de los principales argumentos del Departamento de Estado para hacer permanente el sistema son los resultados registrados durante el programa piloto. Cerca de 20.000 solicitantes de visas fueron obligados a presentar una fianza, una cifra muy superior a las aproximadamente 2.000 personas que inicialmente se había calculado que quedarían sujetas al requisito.
Además, casi la mitad de los solicitantes decidió no pagar la fianza. Como consecuencia, durante los primeros diez meses del programa se produjo una caída del 83% en la cantidad de visas B1/B2, destinadas principalmente a visitantes de negocios y turistas, emitidas a ciudadanos de los países incluidos en la iniciativa.
Para la administración Trump, la reducción de solicitudes y, especialmente, la disminución de los casos de permanencia ilegal refuerzan la justificación de la política. El Departamento de Estado señaló que los datos del programa demostraron su eficacia para garantizar que los titulares de visas sujetos a la fianza cumplieran las condiciones de entrada y salida.
El Departamento de Estado presentó los resultados obtenidos por el programa piloto como extremadamente positivos
Los resultados sobre los llamados ''overstays'' son particularmente significativos. En 2024, alrededor de 45.488 ciudadanos de los países incluidos en el programa permanecieron en Estados Unidos después de que expiraran sus visas. En contraste, durante los primeros diez meses del programa piloto, se registraron menos de 50 casos de personas de esas nacionalidades que excedieron el período autorizado, según la notificación oficial.
La lista de países afectados incluye 50 naciones, entre ellas Argelia, Angola, Antigua y Barbuda, Bangladesh, Bután, Botsuana, Cabo Verde, Camboya, República Centroafricana, Cuba, Yibuti, Dominica, Etiopía, Fiyi, Mauricio, Nepal, Nicaragua, Nigeria, Túnez, Turkmenistán, Uganda, Venezuela, Zambia y Zimbabue.
El gobierno estadounidense sostiene que el mecanismo no constituye una prohibición de entrada, sino una herramienta para incentivar el cumplimiento de las condiciones de las visas. Quienes respeten las reglas y abandonen Estados Unidos a tiempo podrán recuperar su dinero.
El mecanismo impulsado por el gobierno republicano no constituye una prohibición de la entrada a los Estados Unidos
La medida forma parte de la estrategia migratoria más amplia promovida por Trump desde su regreso a la Casa Blanca. El 20 de enero de 2025, el presidente firmó una orden ejecutiva que instruyó al Departamento de Seguridad Nacional, al Departamento de Justicia y al Departamento de Estado a adoptar todas las medidas necesarias para hacer cumplir las leyes migratorias y retirar del país a quienes permanezcan ilegalmente.
Trump justificó entonces una política más estricta señalando que millones de extranjeros habían cruzado ilegalmente las fronteras estadounidenses o habían ingresado al país y posteriormente se habían establecido en comunidades estadounidenses pese a las leyes federales vigentes.
Los datos del programa piloto, especialmente la fuerte reducción de los casos de permanencia irregular, son presentados por el Departamento de Estado como evidencia de que las medidas de disuasión pueden producir resultados concretos sin impedir que los visitantes que cumplen las reglas recuperen su dinero.
La estrategia impulsada por la administración Trump es la serie de medidas migratorias más ambiciosa en las últimas décadas