58 demócratas se sumaron a los republicanos para aprobar nuevas sanciones contra Rusia e Irán, pese a las críticas por ampliar las facultades arancelarias de Trump.
La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este miércoles un amplio paquete de sanciones contra Rusia e Irán con un importante respaldo demócrata, pese a la oposición de los principales dirigentes del partido a una disposición que amplía las facultades arancelarias del presidente Donald Trump. La iniciativa obtuvo 262 votos a favor y 159 en contra, con 58 demócratas apoyando el proyecto junto a la mayoría republicana.
El resultado permitió que el denominado ''Lindsey Graham Sanctioning Russia and Iran Act of 2026'' superara uno de sus principales obstáculos y fuera enviado a la Casa Blanca para la firma de Trump. El proyecto había sido aprobado previamente por el Senado con una votación de 86-11, también con respaldo de ambos partidos, después de más de un año de negociaciones impulsadas por el fallecido senador republicano Lindsey Graham.
El respaldo de una parte considerable de los demócratas fue especialmente relevante porque la dirigencia de la cámara baja había expresado fuertes objeciones al texto. Los representantes Richard Neal, Gregory Meeks y Don Beyer afirmaron antes de la votación que los demócratas mantienen su apoyo a Ucrania, pero cuestionaron que la legislación otorgara al presidente nuevas herramientas para establecer aranceles.
Sin embargo, el desacuerdo sobre las facultades comerciales de Trump no impidió que decenas de legisladores demócratas respaldaran el paquete. La votación evidenció así una diferencia entre la postura de la dirigencia y la de una parte del bloque parlamentario, especialmente entre representantes que consideran prioritario aumentar la presión económica sobre Rusia y respaldar a Ucrania.
La Cámara de Diputados de Estados Unidos aprobó las nuevas sanciones contra Rusia e Irán y el presidente Trump deberá promulgarla
Entre quienes apoyaron el avance de la legislación estuvieron los representantes demócratas Jared Golden, de Maine, y Marie Gluesenkamp Perez, de Washington. Ambos habían desafiado previamente a la conducción de su partido al votar con los republicanos para permitir que el proyecto llegara al pleno.
Golden explicó que consideraba demasiado importante la situación de Ucrania como para permitir que el proyecto muriera durante una votación de procedimiento. Gluesenkamp Perez, por su parte, destacó la presencia de una importante comunidad ucraniana en su distrito y sostuvo que su voto respondía a los valores de esa comunidad.
La legislación establece nuevas herramientas para incrementar la presión económica sobre Moscú. Entre sus disposiciones figura la posibilidad de que Trump imponga aranceles de hasta 100% a los cinco principales compradores de petróleo o gas ruso. También contempla sanciones contra funcionarios rusos, oligarcas, bancos y entidades financieras, además de medidas dirigidas contra la denominada ''flota fantasma'' utilizada para transportar energía rusa y evadir restricciones.
El proyecto también incorpora sanciones relacionadas con Irán, especialmente sobre sus sectores energético y armamentístico. La inclusión de estas disposiciones responde a la intención de ampliar la presión económica sobre Teherán dentro de una legislación que inicialmente estuvo concentrada en Rusia y la guerra en Ucrania.
Más de 50 representantes demócratas se unieron a los republicanos y brindaron su apoyo al proyecto de ley
Los demócratas que rechazaron el proyecto centraron sus críticas en el alcance de la autoridad presidencial. Neal sostuvo después de la votación que respalda responsabilizar a Rusia y apoyar a Ucrania, pero consideró que conceder nuevas facultades arancelarias a Trump podría aumentar los costos para los consumidores estadounidenses.
El patético líder de la minoría demócrata, Hakeem Jeffries, también votó en contra y cuestionó las excepciones y mecanismos incluidos en el texto. La dirigencia demócrata había propuesto continuar las negociaciones para elaborar una legislación alternativa que mantuviera la presión sobre Rusia sin ampliar de la misma manera las atribuciones presidenciales en materia comercial.
La aprobación, no obstante, mostró que el respaldo a nuevas sanciones contra Rusia atraviesa las divisiones partidarias. Con 58 demócratas sumándose a la mayoría republicana, el Congreso envió a Trump un proyecto que combina sanciones económicas, presión sobre compradores de energía rusa y nuevas facultades presidenciales.
Ahora la decisión pasa a la Casa Blanca. El presidente tendrá que determinar cómo utilizar las nuevas herramientas previstas por la legislación, mientras el debate dentro del Partido Demócrata deja en evidencia una diferencia entre quienes priorizan ampliar la presión contra Rusia y quienes consideran que otorgar mayores facultades arancelarias a Trump supone un riesgo económico y político.
Hakeem Jeffries, así como los popes del Partido Demócrata en la cámara baja, cuestionó los mecanismos de la legislación aprobada