El fiscal general demócrata de California, Rob Bonta, enfrenta fuertes críticas por modificar a último momento la descripción oficial de una propuesta de identificación de votantes que será sometida a consideración de los electores en las elecciones de noviembre.
Los impulsores de la ''Proposition 39'', que establecería nuevos requisitos de identificación para votar, acusan al funcionario de utilizar su autoridad para presentar la iniciativa de manera negativa y perjudicar sus posibilidades de aprobación. Los republicanos calificaron la maniobra como un intento de “manipular” el proceso electoral y denunciaron una posible interferencia partidista contra una medida respaldada por sectores que buscan reforzar la seguridad de las elecciones.
La ''Proposition 39'' exigiría que los votantes presenten una identificación emitida por el Gobierno en los centros de votación o proporcionen los últimos cuatro dígitos de un número de identificación al votar por correo. La iniciativa también contempla que el estado entregue tarjetas de identificación electoral a quienes las soliciten, obligaría a las autoridades a informar sobre la verificación del estatus de ciudadanía y establecería auditorías para comprobar el cumplimiento de las normas.
El proyecto logró acceder a la boleta electoral de noviembre después de reunir más de 962.000 firmas y se convertiría en ley si obtiene el respaldo de los votantes. Sus promotores sostienen que la propuesta cuenta con un amplio apoyo popular y que busca establecer controles básicos para proteger la integridad del sistema electoral.













