El presidente Donald Trump ha decidido tomar cartas en el asunto ante lo sucedido en las elecciones primarias de California del pasado martes.
Es ahí donde el candidato trumpista a la alcaldía de los Los Ángeles, Spencer Pratt, y el reconocido empresario candidato a la gobernación del estado, Steve Hilton, emergieron en una excelente posición para avanzar al balotaje de noviembre hasta que una pausa en el escrutinio favoreció de manera sospechosa a los candidatos demócratas.
Ese martes a la noche donde se contó la mayor cantidad de votos, Pratt se ubicaba cómodo en el segundo lugar de la contienda por detrás de la actual alcaldesa Karen Bass y por delante de la concejal marxista Nithya Raman, mientras que Hilton se posicionaba a la cabeza de todos los aspirantes a gobernador.

El mensaje de Trump
Ante este panorama, Trump cuestionó abiertamente el inusual retraso en el conteo de votos y anunció en Truth Social que la fiscalía federal en Los Ángeles ya ha iniciado una investigación formal sobre estas irregularidades, acusando a los demócratas de retener y manipular los resultados para beneficiar a sus propios candidatos.
"Están intentando ROBAR LAS PRIMARIAS PARA GOBERNADOR DE CALIFORNIA Y LAS PRIMARIAS PARA ALCALDE DE LOS ÁNGELES A DOS GRANDES CANDIDATOS REPUBLICANOS. Y aquí vienen las cifras, muy tardías y masivas, de los VOTOS POR CORREO", escribió Trump.
Si el presidente no hubiese intervenido, la sorpresiva e histórica aparición de masivas cantidades de votos por correo que llegan con extrema tardanza amenazan con excluir por completo a Hilton de la segunda vuelta y dejar el camino libre exclusivamente a los candidatos demócratas Xavier Becerra y Tom Steyer, con el mismo modus operandi replicándose en las elecciones angelinas.









