En un informe lapidario, los funcionarios del gobierno trumpista expusieron a centros médicos que mutilaron a los niños y sobrefacturaron a las aseguradoras por estos procedimientos.
El gobierno del presidente Donald Trump, a través de un informe redactado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos, puso bajo la lupa a cientos de hospitales que mutilaron menores de edad y sobrefacturaron a los seguros médicos con estas cirugías de cambio de género.
Este jueves, el vicepresidente JD Vance, el secretario de salud Robert F. Kennedy Jr. y su subsecretario, el almirante Brian Christine, presentaron formalmente el documento que demuestra cómo los médicos y hospitales impulsaron y lucraron con el fraude de la medicina de género. El escrito alega que los profesionales y clínicas persuadieron a menores de edad para que se sometan a cirugías y tratamientos hormonales por mero interés económico.
"Los hallazgos plantean dudas severas sobre qué se le decía a los padres, qué se le informaba a las aseguradoras y cómo se cobraban estos procedimientos", sentenció Kennedy durante la conferencia de prensa, remarcando que la administración Trump está dando un paso histórico para combatir este negocio.
El secretario de salud RFK Jr., el vicepresidente JD Vance y el vicesecretario de salud Brian Christine presentan la evidencia contra estas clínicas.
Un fraude aborrecible y millonario
Se relevaron más de 225 hospitales y clínicas que hicieron un reclamo de seguro a nivel nacional entre 2015 y 2025, detectándose que se facturaron cerca de 50 millones de dólares por inhibidores de la pubertad bajo el código E34.9 (Trastorno endocrino no especificado). Además, se registraron casi 11 millones de dólares en facturaciones para pacientes de entre 13 y 17 años mediante el código E30.1 (Pubertad precoz).
Los funcionarios de Trump remitieron este rastreo de fondos al Departamento de Justicia y a la Oficina del Inspector General de salud por posibles violaciones a la ley federal. "Si el sistema médico le falló a los chicos, vamos a ir a fondo y a exigir responsabilidades", afirmó Christine en la conferencia.
En dicha conferencia, se reveló Rachel Levine, la travesti que ejercía de vicesecretaria de salud en el régimen de Biden, promovía estas intervenciones. "Ahí no hay nada de cuidado. Se trata de procedimientos mutilantes y de rechazo del sexo biológico", recalcó Christine.
En síntesis, los centros médicos que acaba de exponer el gobierno "se aprovecharon de chicos vulnerables" y convencieron a sus familias de que necesitaban "tratamientos médicos irreversibles" en lugar de contención y acompañamiento psicológico. Tal y como lo calificó el vicepresidente Vance, esta "locura" debe ser investigada a fondo.
La trans Rachel Levine lideraba el equipo sanitario del gobierno de Biden.